El sonido del viento en la Antártica

Resulta de interés como ejercicio didáctico el analizar como podría recrearse el sonido del viento de la Antártica mediante herramientas tecnológicas de tipo analógico o digital. Este ejercicio involucra conocer algunos conceptos de base asociados a como es producido el sonido del viento y algunas técnicas de post-producción de sonido en el mundo del diseño sonoro audiovisual.

El viento por sí mismo no tiene sonido, es simplemente aire en movimiento. El sonido se produce al interactuar con otros objetos mediante la fricción mecánica, como por ejemplo al deslizarse por sobre la textura de la capa superior de nieve que cubre el suelo o al adentrarse en una grieta.

El sonido del viento, en el mundo del diseño sonoro audiovisual, ha requerido del desarrollo de maquinas que puedan producir este sonido de manera controlada para incorporarlo en la obra. Uno de los primeros trabajos donde es posible apreciar la incorporación de viento corresponde al Jimmy MacDonald y su trabajo para los estudios Walt Disney en la obra animada The Old Mill 1937, posteriormente Ben Burtt también desarrolla nuevas técnicas para la creación del sonido de viento de manera mecánica arrastrando una bolsa de género a velocidad continua sobre una alfombra.

En la era digital, ya existiendo la posibilidad de trabajar con sintetizadores de sonidos, una manera de generar sonido de viento es a partir de una señal de ruido rosa a la cual se le aplica un filtro ecualizador, cuyo ancho de banda está centrado en la frecuencia que se le desea dar al sonido del viento.

Otra forma que no puede no ser mencionada es la captura directa del sonido del viento, que supone equipamiento de grabación de audio con bajo ruido de fondo y un micrófono de alta sensibilidad con algún sistema de protección antiviento para evitar que se registre el sonido del impacto del viento sobre el transductor del micrófono.